Año 2093.

En los barrios marginales de The City la criminalidad crece por momentos. El consumo de Sintecoca es más habitual que la ingesta de alimentos, la corrupción de los altos cargos de la ciudad no hace más que hacer crecer la inmundicia en los bajos fondos y a nadie parece importarle. Mientras la mayoría lucha por sobrevivir un día más, la señora Parker disfruta de las vistas desde su suit en el Hotel Lotus. Mientras disfruta de un cigarrillo (una de las reliquias del pasado que tiene en su poder), rememora su historia, la historia de cómo Royce se convirtió en Parker.

Royce creció en las barriadas, hija de un par de camellos de poca monta, asesinados en un ajuste de cuentas delante de sus ojos. Con la cara manchada de sangre juró vengarse de aquel asesino aunque la vida le fuera en ello. Gracias a su ingenio consiguió sobrevivir estafando y robando a los turistas que visitaban el centro de la ciudad. Su inteligencia, frialdad y su soberbia le ayudaron a abrirse paso y hacerse un nombre en el mismo infierno. Fue encadenando trabajos, cada vez para gente más y más importante, pero estaba cansada de hacer el trabajo sucio del resto.

¿Quién iba a pensar que la solución a sus problemas iba a caer del cielo? Los medios de comunicación llevaban años informando sobre el deplorable estado de la luna (debido a que en el año 2022, el antiguo soberano de Rusia, Putin, calculó mal la trayectoria de sus armas nucleares dirigiéndolas directamente a nuestro satélite.) Durante los últimos siglos se habían enviado varias misiones espaciales de reparación para tratar de asegurar la corteza lunar sin demasiado éxito y finalmente en el año 2056 un gran trozo del gigante plateado se desprendió. Aunque la mayoría quedó reducido a ceniza al entrar en la atmosfera, un gran trozo de piedra lunar cayó a las afueras de The City, no muy lejos de donde Royce propinaba una paliza a un pobre diablo que se había retrasado un par de día en devolverle su dinero.

Ella no era consciente de lo que había sucedido, pero después de todos estos años había aprendido a fiarse de su intuición y sabía que podría sacar algún tipo de provecho de aquella roca humeante. Royce llevaba años sintetizando todo tipo de drogas, pero no dejaban de ser la misma mierda de siempre. Así que utilizando los minerales caídos del cielo, decidió crear la primera droga espacial de la historia, la Lunalina.

Las primeras pruebas con humanos reflejaron una tremenda adicción, nada visto con anterioridad, la gente se volvía totalmente dependiente la primera ingesta. La escasez de la materia prima hizo que aquella droga valiese su peso en oro, por lo que únicamente un ínfimo porcentaje de la población podía permitírsela. El síndrome de abstinencia era algo nunca visto antes, aumento de la agresividad, demencia… Y lo peor es que esa necesidad nunca desaparecía. Podían paliarse los efectos con opiáceos, pero era como tratar de tapar el agujero de la bala con una tirita. Royce se convirtió en una de las personas más importantes de la ciudad, ahora el barrio era suyo. Codeandose con las altas esferas no le resultó complicado enterarse quien estuvo detrás del asesinato de sus padres. William Parker. Pensó en destrozarle la cabeza de un escopetazo, pero no le parecía suficiente así que ideó un plan para acercarse a él y ganarse su confianza poco a poco. William no tardó en enamorarse de ella y pedirle matrimonio. Todo estaba saliendo tal y como la Royce había planeado. En la noche de bodas mientras William estaba en el baño, Royce lo esperó en la habitación mientras le preparaba una copa, a la que añadió un ingrediente extra. Veneno de Naja-naja. Mientras William Parker se retorcía en el suelo escupiendo sangre por la boca, Royce disfrutaba del espectáculo bebiendo su martini. Pasó a ser conocida como la Señora Parker. Riqueza, fama y ostentosidad. Todo lo que había soñado.

Parker sabía que tal como estabas arriba, volvías a estar abajo. Estaba harta de ver a gente rica y poderosa caer en desgracia y acabar en cualquier esquina de la ciudad, vendiéndose por un poco de Sintecoca. Así que dedicó parte de su riqueza en abrir locales en el barrio que le sirvieran para permitirle seguir manteniendose en la cima. Lo primero fue arreglar aquel estercolero donde había vivido tantos años, las ruinas de un viejo negocio que había quedado en el olvido. Al parecer antes de que todo se sumiese en la mierda estaban de moda un tipo de locales de ocio que consistían en encerrar a un grupo de personas en una habitación para que tratasen de salir de allí. Escape Room los llamaban.

Aquel en concreto se llamaba “Dale al coco”, decidió mantener el nombre porque le parecía importante no olvidar su pasado, ni de dónde venía. Ese local le venía de perlas para poder blanquear todo ese dinero que ganaba con la venta de drogas. Ya que no quería tener ningún tipo de problemas con las autoridades nacionales. Ella trataba de no darles ningún tipo de razón para que se fijasen en ella.

Después llegó la lavandería, un pequeño local de lavadoras. Era perfecto. Nadie iba a sospechar que donde la gente lavaba sus asquerosas y viejas prendas, era el lugar donde se almacenan y transportan las mejores drogas de la ciudad, y más importante aún, donde se guardaba aquel deseado trozo de luna.

Su club, el Electro-Sky, se convirtió en el sitio de moda más selecto de la ciudad. Altos cargos de The City se reunían allí para consumir Lunilina mediante la picadura de las Najas Najas importadas. Parker también domina los medios de comunicación y utiliza su laboratorio para sintetizar artificialmente la Lunilina y crear tinta de tatuajes con ella.

La tiranía de la señora Parker hacía cada vez más inhabitable la ciudad y un pequeño grupo de personas se cansó de vivir bajo su yugo y fundó Procyon (‘ProKion’). Procyon es el nombre cientifico del mapache, depredador natural de serpientes. Procyon intenta tirar abajo el imperio de Parker consiguiendo pruebas que consigan incriminarla. Harán lo posible e imposible para acabar con su reinado de terror y volver a convertir The City en un lugar un poco mejor.

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